A mi madre que ya no está

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Hoy por la mañana mientras escuchaba a los vecinos festejar el Día de las Madres, extrañaba mucho a mi mami; ella ya no está conmigo, pero yo la extraño todos los días.

Todos los 10 de mayo son tristes para mi desde que mi mamá partió de este mundo, me resulta imposible lidiar con las flores, los chocolates, los desayunos, los regalos y detalles: Más aún las serenatas en la madrugada, cuando la soledad es más fuerte, escuchar las guitarras y las canciones características de esta fecha me hacen extrañarla  mucho.

Hoy por la mañana mientras extrañaba a mi mamacita, noté en uno de los muebles de la sala una serie de portarretratos vacíos. Eran 6 de color azul que nunca antes había visto en casa.

Me levanté del sillón y tome uno en cada mano. Era extraño que no tuvieran fotos y pensé que era un distraído por no haberlo notado nunca.

Mi madre hacía eso seguido, compraba cosas que pensaba utilizar en algún momento, pero nunca llegó el momento para aquellos portarretratos.

Inmerso en ese pensamiento, vi entrar a la habitación a otro de mis seres queridos. Al mirarme con los portarretratos en la mano, me pregunto qué era lo que estaba haciendo. Le conté que nunca los había visto, a lo que me respondió: “ella los compró para poner las fotos de sus nietos”.

¿Las fotos de sus nietos? pero si yo no tenía ni mascota!  ¿Cómo es que mi madre pensó que algún día tendría nietos? Y más aún,  decidió comprar los portrarretratos para esas fotos del futuro.

Entendí que eso hacen las madres toda la vida. Ven a sus hijos crecer esperando que la vida los trate bien; desean verlos viajar, conocer y disfrutar; desean verlos felices, en plenitud, trascendiendo en la vida mientras hacen lo que aman.

Mi madre me amó en todo momento, lo sé, siempre me lo demostró.  Abracé los portarretratos y pude sentirla.

Giré mi rostro y miré  las otras fotos.  Ahí estaban la de mis padres jóvenes cuando eran novios, los tíos, los abuelos, yo de niño, mis hermanos, las reuniones y todos esos momentos maravillosos vividos.

Con los portarretratos en la mano entendí su última enseñanza antes de morir, casi escuche tu voz diciéndome: “Mira todas esas fotos de buenos momentos, límpialos y cuídalos mucho. Pero no te quedes solo con esos, ahora tú tienes que seguir adelante, forma una familia y llenar de nuevas fotografías estos portarretratos, crea nuevos momentos maravillosos”.

Hoy  10 de mayo te extraño más que nunca. Quisiera que estuvieras aquí para tener a quien llevarle flores y decirle que la quiero, pero también sé que la mejor forma de amarte y extrañarte es  hacer tu último encargo: Ocuparme de ser feliz para que tu estés tranquila.

Te quiero mami. 

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